A través de un comunicado público que nos hicieron llegar, usuarias del Programa Mujeres Jefas de Hogar de Chaitén, Peninsula de Huequi y Villa Santa Lucia expresaron su descontento con el despido de la profesional del programa y con la no claridad de conocer que pasará con el cierre de la Casa de las Mujeres y el mismo programa en Chaitén.
Señalan, que, por de medio del presente escrito queremos dejar como manifiesto que como usuarias de los distintos grupos vinculados al Programa Mujeres Jefas de Hogar, queremos manifestar públicamente nuestro profundo descontento y preocupación frente al cierre del espacio Casa de las Mujeres, el cual durante mucho tiempo representó para muchas de nosotras un lugar seguro, de acogida, contención y acompañamiento.
En una comuna como Chaitén, marcada por las distancias, el aislamiento territorial y la escasez de espacios especializados para mujeres, la existencia de este lugar tenía un valor profundamente humano y comunitario. La Casa de las Mujeres no era solamente una infraestructura física, sino que también era un espacio de confianza y apoyo, donde muchas pudieron encontrar orientación, escucha, privacidad y herramientas para enfrentar distintas situaciones personales, familiares y emocionales. Para muchas de nosotras, significó también un lugar de encuentro, contención y fortalecimiento colectivo en un territorio donde estas oportunidades son limitadas y difíciles de reemplazar. Incluso, muchas veces, era también el lugar donde una podía encontrar a otra mujer dispuesta a escuchar, comprender y acompañar sin juzgar.
Junto con ello, queremos expresar nuestro profundo malestar frente al despido injustificado de la profesional, quien lideraba y acompañaba estos procesos y que, desde su profesión como psicóloga, complementaba profundamente el trabajo realizado dentro del programa. Su labor iba mucho más allá de la coordinación de actividades; muchas mujeres encontraron en ella un apoyo humano, cercano y profesional, especialmente en momentos complejos de sus vidas. Su calidad humana, compromiso con el territorio y capacidad de contención marcaron profundamente a quienes participamos de estos espacios.
La pérdida de este acompañamiento genera un impacto significativo en nosotras como usuarias, ya que interrumpe procesos personales y colectivos que se habían construido con confianza, respeto y continuidad. En territorios aislados como el nuestro, donde el acceso a apoyo psicológico y redes de acompañamiento es limitado, decisiones como esta, no solo afectan un programa, sino también el bienestar emocional y la sensación de resguardo de muchas mujeres de la comunidad.
Creemos que estas decisiones han sido tomadas sin considerar el impacto humano, emocional y territorial que generan en las usuarias. Hoy sentimos abandono, desprotección y falta de respuestas claras frente a una situación que afecta directamente a mujeres de nuestra comuna y provincia.
Como grupos organizados, solicitamos explicaciones transparentes y concretas respecto al cierre de la Casa de las Mujeres y a las decisiones adoptadas. Del mismo modo, esperamos una pronta solución e información clara respecto a la continuidad de este programa y de los espacios de acompañamiento para las mujeres de Chaitén, ya que consideramos fundamental que este trabajo no desaparezca ni quede inconcluso.
Las mujeres de Chaitén merecemos ser escuchadas, consideradas y respetadas.
Usuarias del Programa Mujeres Jefas de Hogar de Chaitén, Peninsula de Huequi, Villa Santa Lucia.
