Desde 1997 el mundo conmemora el Día Mundial de los Humedales en honor a la firma del Convenio sobre los Humedales en Ramsar, Irán, el 2 de febrero de 1971. En Chile, esta celebración adquiere especial relevancia, ya que el país cuenta con 16 humedales protegidos por este convenio, abarcando aproximadamente 360 mil hectáreas.

¿Por qué proteger un charco de agua? Los humedales son ecosistemas cruciales, saturados de agua, que albergan una diversidad inigualable de organismos. Estas zonas no solo brindan recursos esenciales como agua y alimento, sino que también controlan las crecidas de cuerpos de agua. Además, sirven como hábitats permanentes para diversas especies de aves, animales y plantas.

Estos ecosistemas actúan como generadores de economía local, permitiendo la diversificación de medios de subsistencia y aliviando la pobreza y la desigualdad. Proporcionan agua limpia, un recurso cada vez más escaso, en condiciones adecuadas para el consumo humano.

Los humedales son fundamentales en la lucha contra el cambio climático, ya que se encuentran entre los principales depósitos de carbono de la Tierra. Su conservación y restauración pueden contrarrestar los efectos del carbono, disminuyendo los impactos en el medio ambiente. Además, son guardianes de la biodiversidad, ofreciendo atractivos naturales, culturales y paisajísticos que fomentan el desarrollo local a través del ecoturismo y la recreación.

Durante el siglo XX los humedales disminuyeron en su extensión entre un 64% y un 71%, con algunas áreas sufriendo pérdidas hasta tres veces superiores a las de los bosques. Pareciese que en Chile aún no vemos esta importancia, en una especie de espera pasiva, donde alguien vendrá a solucionar este y otros problemas ambientales.

Es en este marco que, en el 2023, la Universidad Andrés Bello lanzó el libro “Humedales de Valparaíso: Agua, belleza y contraste”, un pequeño pero significativo aporte que pone en valor los humedales de la Región de Valparaíso. Este es un ejemplo de cómo cada individuo, desde su posición, puede contribuir a la conservación de humedales, cuerpos de agua, flora y fauna.

Este Día Mundial de los Humedales, hacemos un llamado a la acción. Cada persona tiene la capacidad de marcar la diferencia, desde la denuncia activa hasta la educación familiar. Utilicemos este día para la conciencia y los otros 364 para la acción. ¿Por qué esperar que otras personas hagan “algo” para cuidar nuestro ambiente? Cada gesto cuenta: desde una conversación sobre estos lugares hasta una visita para recoger basura.

El llamado es a pensar de forma regenerativa: nuestro ambiente ya está tan deteriorado que sostenerlo (pensamiento sostenible) no solucionaría el problema. Nuestra acción debe ser más allá del sustentar la situación actual, la invitación es a una acción con consecuencias positivas, a recuperar espacios, disfrutar de la naturaleza, entender nuestra dependencia de ella y obligarnos a que nuestro paso por un lugar no lo deje igual, sino mejor.

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